Itsukushima y su Torii

El santuario de Itsukushima y su torii flotante, es considerado uno de los 3 lugares más bellos de Japón. Si hace buen tiempo el torii se ve a poco que nos montemos en el ferry,

Para los que no lo sepan, los torii son puertas que señalan la entrada a terreno sagrado según el sintoísmo, que es la religión autóctona de Japón. En particular, este torii se hizo sobre el mar porque la isla era territorio sagrado y no estaba permitido poner un pie en ella, así como el propio santuario.

Recientemente, en 2012, el torii estuvo rodeado de andamios por unas reparaciones urgentes debido a un gran vendaval que hubo en primavera. Por suerte, se repararon enseguida y ya se puede visitar bien. Pues menos mal que fue rápido porque las obras en los templos pueden durar años y además es que los rodean generalmente de una cápsula que no deja ver nada desde fuera…

Al bajarnos desde el ferry tenemos que coger hacia la derecha. No es que haya mucho que explicar, porque se ve desde lejos. Tras la hilera de tiendecitas, porque el pueblo es muy tradicional y entran ganas de meterlo en una esfera de cristal con nieve para llevártelo de recuerdo, nos encontramos con un camino llenos de lámparas de piedra y bronce y más adelante un torii de hormigón flanqueado por perros guardianes komainu muy propio de los templos sintoistas.

Si, y ya llegamos al santuario y tenemos que cuidarnos de ir comiendo algo porque tambien tenemos ¡¡ciervos!!, que son considerados los mensajeros de los dioses y que huelen la comida que llevan los turistas desde lejos y vienen en tropel, te rodean, te hurgan en los bolsillos… hasta que llega la señora del templo y te los ahuyenta para que puedas seguir tu viaje.

Comida, y bebida tambien, que alguna vez, simplemente sentado con una lata de refresco, venían a olisquear, eso si, segun mi experiencia son mucho más calmados y no tan canibales como puede ser en Nara.

Otra cosa que debemos tener en cuenta son las mareas. El templo cambia mucho si la marea está alta o baja, que no es lo mismo ver el templo sobre el agua y el torii al fondo que verlo sin agua donde se puede llegar andando hasta el torii. En mi caso tuve que aguantarme con el templo en marea baja y con una lluvia impetuosa… así que bueno… agua había. Si queréis que coincida vuestra visita con la marea alta, podéis consultarlo en internet poniendo en google: MIYAJIMA TIDES TIMES..

Yo creo que ambas vistas tienen un encanto especial, cuando la marea esta alta, el ver ese enorme Torii en el mar es una imagen para el recuerdo, creo que es la foto perfecta de Japón. Si en cambio la marea está baja, acercarte andando también es una experiencia curiosa.

Entrar al templo cuesta unos 300 yenes y su horario es de 6:30 a 16:30 en primavera-verano y en otoño-invierno cierra una horita antes. El templo tiene forma de pasillo cubierto con muchas dependencias que
nos vamos encontrando por el camino. Esta dividido en multitud de habitaciones, añadidas y/o reconstruidas en diferentes momentos y 3 son las más importantes, que se pueden encontrar en cualquier templo sintoísta y en éste están en la parte central del recorrido: El honden que es donde moran los dioses y por lo tanto no se puede entrar, el heiden que es por donde pueden estar sólo los sacerdotes y el haiden que por donde el resto de los mortales y miles de turistas pasean. Al ser un día lluvioso tuve suerte y había muy poquita gente.

Cuando llegamos a la parte central, se abre una pequeña “plazuela” al aire libre, el takabutai que da de frente con el Torii acompañados de un par de komainu más y desde el que se pueden hacer unas bonitas fotos, si no está lloviendo, o disfrutar de la música pues si tenemos suerte en verano, ya que los dos pabellones laterales se usan para tocar música tradicional cuando se celebra el festival musical Kangensai a finales de Julio o principios de agosto según el calendario lunar.

También hay un pequeño teatro de No si miráis hacia la izquierda
aunque se encuentra mínimanente separado de lo que es el resto del templo, es el teatro No más antiguo de Japón y se distingue por que no tiene el color rojo imperante de todo el templo sino un marrón más oscuro, aunque no sé si se siguen celebrando espectáculos Noh aunque durante algún festival veraniego, los famosos matsuri estivales japoneses, sí que se usa pero no de manera regular.

Si tenemos la mala, o buena, suerte, según se mire de encontrarnos la marea baja, siempre podemos acercarnos al torii para contemplar lo grande que es porque desde lejos engaña un poco a la vista y coger algunas conchas cercanas al torii pues dicen que dan suerte al haber estado en contacto con él… o es un premio de consolación por encontrarte la marea baja… en mi caso no encontré muchas conchas pero me imagino que las algas, que había en abundancia, tienen el mismo efecto. Eso si, tened cuidado de no pisar los cangrejillos.

 

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